Artigo

Desigualdades educativas en la sociedad digital

La digitalización fue recibida en el mundo educativo con alarma por el riesgo de que trajera nuevas desigualdades, la temida brecha digital. La evolución en el país pionero, Estados Unidos, trazable por medio de los Pew Internet Reports entre otros, indica que, aun persistiendo desigualdades, la brecha en el acceso se ha cerrado, pues por encima de barreras de clase, género, etnia, hábitat o ingresos se ha alcanzado un nivel de saturación, si bien hay desigualdades en la calidad de ese acceso. Lo mismo en España, donde doce años de datos del INE sobre la difusión de las tecnologías de la información y la comunicación, en particular sobre el acceso a ordenadores y a la red -tanto de hogares como de individuos, en especial aquellos entre 10 y 15 años- y sobre la posesión de móviles, indican asimismo el rápido cierre de la brecha en el acceso, aunque persisten desigualdades ubicuas y pequeñas bolsas de exclusión. No sucede lo mismo con los usos, donde se manifiestan con más fuerza las divisorias sociales habituales (clase, género, etnia, ocupación, situación laboral, nivel de renta…), aunque de distinta manera y con distinta fuerza, y donde lo hace sobre todo la desigualdad asociada a la edad (decreciente esta) y al nivel de estudios (estable o creciente). Esta brecha de segundo orden se muestra más persistente, no es contrarrestada por la acción de la escuela y puede verse reforzada por ella al asociarse a las desigualdades entre centros y entre las redes privada y pública.

/files/2017-12/desiguldades-sociais-e-a-sociedade-digital-enguita.pdf

Mariano Fernández Enguita

/files/2017-12/desiguldades-sociais-e-a-sociedade-digital-enguita.pdf

« Cidadania, renovados desafos - A morte das baleias »